|
[English]
Bienes
y raíces en el Distrito Federal desde la implementación del TLC
Por
Carol López-Bethel
Durante la
última década se han podido percibir los avances que ha habido en el
mercado de bienes y raíces, específicamente en el área de oficinas
y comercial. Aunque el TLC fue el catalizador principal de estos
avances, definitivamente otros factores han contribuido a ello, como
los adelantos en el ramo de telecomunicaciones, diferentes
privatizaciones e incluso el índice de delincuencia. A pesar de que
todavía a veces parece un poco complicado este mercado para algunas
corporaciones norteamericanas recién llegadas a la Ciudad de México,
la ciudad ofrece una gran variedad de oportunidades de bienes y
raíces que cuentan con instalaciones modernas y sofisticadas. Tan
sólo en los últimos cinco años, se han implementado dramáticos
cambios en los negocios y transacciones entre las compañías de
bienes y raíces y sus clientes. El mercado de los bienes y raíces en
México se ha esmerado para poder satisfacer las necesidades de sus
nuevos clientes.
ANTES
Antes del TLC, México
pasó por varios períodos de políticas de proteccionismo, lo que
impidió la intervención de cualquier influencia externa. Asimismo,
la crisis petrolera en 1982 limitó cualquier iniciativa de
construcción por casi una década entera. Después, el sismo de 1985
destruyó una gran cantidad de las construcciones disponibles para
espacio comercial y de oficinas, acabando casi con 500 mil metros
cuadrados de construcción de este tipo en el Centro de la ciudad,
considerada como el área de negocios. De aquí que, cuando se produjo
el incremento en la demanda de espacio comercial y de oficinas con la
implementación del TLC al inicio de los años noventa, las opciones
en el mercado eran obsoletas e inadecuadas. Además del problema de la
falta de capacidad para abastecer el incremento en la demanda, había
otra serie de problemas que tenían que ser resueltos también. Los
edificios antiguos cobraban rentas exorbitantes de acuerdo a los
parámetros estadounidenses. Añadiendo a esto, las áreas eran
pequeñas, no contaban con instalaciones eléctricas y de
telecomunicaciones adecuadas, aire acondicionado muy limitado, si es
que era disponible, sin facilidades de estacionamiento, antiguos
sistemas de seguridad, falta de elevadores y espacios y columnas
ineficientes en general. Los términos bajo los cuales estas oficinas
eran rentadas, dejaban también mucho que desear. Los arreglos hechos
a la construcción eran pocos o nulos por parte del dueño de la
propiedad y los gastos por construcción incurridos por la empresa que
rentaba eran amortizados en periodos de tiempo muy cortos. Muchas
compañías terminaban por mudarse muy frecuentemente en busca de
mejores condiciones.
El Distrito Federal
(D.F.) como muchas capitales de Latino América, era tradicionalmente
un mercado de condominios y dueños que ocupaban sus propiedades. Las
compañías preferían ser dueños de sus propias oficinas para
protegerse de los efectos de la inflación y otro tipo de eventos
inesperados. Había ciertos elementos que caracterizaban las
transacciones de renta, tales como:
-
Falta de
estandarización. Existía una falta de definición en los
contratos de arrendamiento, al igual que un sistema de medida de
las áreas en renta, fallas en el pago de los impuestos sobre la
renta, carencia de un acuerdo para el mantenimiento de las áreas
comunes. Además, todos estos conceptos variaban de un edificio a
otro.
-
Ruleta de la
inflación y tipo de cambio. Existía incertidumbre durante la
negociación del factor de ajuste inflacionario (el mexicano vs.
el índice de precios en los Estados Unidos) y el tipo de cambio
utilizado para el pago de las rentas.
-
Renta durante la
construcción de interiores. Los edificios nuevos se ofrecían
en “obra negra”, es decir, sin ningún tipo de acabados,
muchos sin ni siquiera muebles de baño. Se exigía el pago de
renta durante la construcción de interiores para llevar a cabo
los mejoramientos requeridos por la empresa que rentaba.
-
Término del
contrato de arrendamiento. El típico contrato de
arrendamiento era por menos de cinco años y la renovación o
expansión de éste rara vez se concedía.
AHORA
Hoy, cambios en la
forma de construir, financiar y rentar el espacio comercial han creado
grandes beneficios para el arrendador. El mercado de las rentas ha
evolucionado en los últimos siete años debido a la influencia
ejercida por la sociedad de compañías locales y multinacionales que
son dueñas de propiedades y que han construido con fines lucrativos
oficinas hechas de acuerdo a las necesidades del consumidor. La
introducción de mejores precios e intereses hipotecarios fijos para
el financiamiento de bienes y raíces por parte de fuentes externas ha
producido un gran cambio en el mercado. También el influjo de
compañías multinacionales de bienes y raíces ha ayudado a mejorar
los niveles y prácticas de arrendamiento.
Con la ayuda de nuevos
conceptos de desarrollo en la construcción fueron creados a finales
de los años ochenta y principios de los noventa Polanco, Lomas y
Bosques de las Lomas como nuevos centros de negocios. Más
recientemente, Santa Fe ha tomado el liderazgo entre uno de los
desarrollos de oficinas/comercial/residencial más exitoso de América
Latina. Estas áreas cuentan con una gran demanda en el mercado debido
a que se perciben como áreas relativamente seguras con relación al
crimen, contaminación y actividad sísmica, compitiendo por la
atención del usuario de espacios comerciales y de oficinas de alto
nivel.
La demanda por espacios
de oficinas experimenta actualmente un incremento sólo por nuevas
compañías que desean establecerse en el D.F., pero tomando en cuenta
los pagos realizados de la deuda externa mexicana con los Estados
Unidos, al igual que los cambios positivos en el producto nacional
bruto se espera que vuelva a haber confianza para la atracción de
inversión de capitales externos.
Hay una gran variedad
de alternativas de precios, calidad y duración de contratos para
compañías que entran en este mercado. Existen aproximadamente
600,000 metros cuadrados de construcción en proceso de entrega. Si
todos los proyectos planeados en la actualidad llegan a su etapa de
entrega, habrá una gran cantidad de nuevos espacios que provocará
competencia entre los dueños de propiedades. El resultado final se
verá reflejado, ojalá, en rentas más bajas y contratos de
arrendamiento más flexibles.
CONTINUA
EL CAMBIO
“Si no sabes a donde
te diriges, entonces cualquier camino te llevará a tu destino” --
Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll
Muchas compañías han
entrado al mercado mexicano por diversos medios- sociedades, por
contratos de asociación en participación (joint ventures), alianzas
estratégicas, fusiones con multinacionales y adquisiciones con
compañías extranjeras. Debido a que México es el segundo país en
intercambio comercial con los Estados Unidos, siempre será
considerado como un destino atractivo para la expansión de negocios
estadounidenses. Por la prisa en involucrarse en el mercado global,
muchas compañías no han seguido los pasos lógicos y necesarios para
acoplar sus negocios y perfiles culturales a México, lo cual a veces
no funciona muy bien con sus socios mexicanos. Algunos de los factores
más comunes que conducen al fracaso en algunas empresas son: falta de
experiencia en las operaciones con nuevas sociedades empresariales,
diferencias culturales y la falta de comunicación de principios de
operación. La mayoría de estas barreras pueden ser superadas con una
buena comunicación y un compromiso serio por parte de la gerencia
para definir los roles y funciones de cada una de las partes y
monitorear las actividades diarias de cerca.
De igual manera, a
muchas compañías de bienes y raíces les es difícil manejar el
crecimiento exponencial que experimentan cuando están tratando de
establecerse en un mercado nuevo y muchas veces el que se ve afectado
por los problemas de comunicación y servicio de las empresas es el
consumidor. Los bienes y raíces son un negocio local, aunque a veces
las decisiones no pueden estar basadas localmente. Alcanzar las
expectativas planeadas en un ámbito global, requiere responder
eficazmente a nuevas formas de hacer negocios creadas por los
distintos avances tecnológicos, la incertidumbre económica y la
política de los distintos lugares. Entendimiento y sensibilidad son
ingredientes claves para alcanzar el éxito. Las empresas tienen que
corregir errores de una manera rápida, eficiente y eficaz.
Las gerencias
corporativas internacionales deben implementar estrategias
comprensivas en donde tomen en cuenta como factor primordial la
sensibilidad. Los gerentes deben delinear detalladamente los pasos
necesarios para la realización de cada tarea, negociar la calidad y
tipo de entrega requeridas en cada producto y crear un calendario de
producción y término para cada tarea o evento. También es necesario
ir paso a paso y tomar notas durante el proceso, ya que las cosas se
llevan a cabo de una manera distinta en cada país, incluyendo
México. Empresas que buscan establecerse en nuevos mercados deben
tomar en cuenta las opiniones de los agentes de bienes y raíces. Este
simple concepto toma cada vez más importancia en México, como en
muchos otros mercados mundiales, en donde la mayoría de profesionales
del ramo de bienes y raíces comerciales son también compañías de
construcción o representantes de éstas. Representantes de
arrendadores es un concepto naciente en la mayoría de los países con
excepción de Estados Unidos y los países de Europa Occidental.
Muchas firmas ofrecen el servicio de buscar espacios sin
necesariamente proporcionar un servicio de seguimiento y apoyo en el
momento de las transacciones o celebración del cualquier mercado
nuevo, las empresas deben seleccionar contrato. Cuando se trata de
establecerse en México o en prestadores de servicios que compartan su
filosofía de negocios. Esto sólo se puede saber si cautelosamente se
entrevista previamente a cada uno de los candidatos de prestadores de
servicios tratando de identificar si pudiera existir algún tipo de
conflicto de intereses y saber que tan accesibles son. Esto
proporciona la seguridad de que durante la transacción la empresa
cliente se verá siempre beneficiada.
Antes de iniciar su
establecimiento en México, se le recomienda a las empresas
estadounidenses obtener información de organizaciones y/o agencias en
los Estados Unidos, como de la Cámara de Comercio México - Estados
Unidos y otras fuentes. Un profesional de los bienes y raíces puede
asistir a las empresas a identificar, contratar y dar instrucciones a
su contraparte en México acerca de la misión de la empresa, ayudando
de esta manera a crear un puente de comunicación entre las
expectativas de la empresa y lo que es posible llevar a cabo en la
realidad. Al igual que ayudar a disminuir las diferencias causadas por
los distintos niveles de profesionalismo y diversas prácticas de los
prestadores de servicio y arrendatarios, incluso quizás también
puedan ofrecer asistencia ya una vez que la empresa se haya
establecido, aprovechando su gran experiencia en el ramo.
Carol López-Bethel
cuenta con el puesto de “Senior Vice-President” en la firma The
Rome Group, Inc. Ella tiene más de 19 años de experiencia en bienes
y raíces comerciales. Cuenta con una amplia experiencia como asesora
de distintas compañías del área metropolitana de Washington D.C.,
al igual que como asesora a nivel mundial de compañías
multinacionales que requieren servicios locales e internacionales.
Además de trabajar con México, ella ha trabajado en transacciones
realizadas en 25 países de Latino América, Europa y Africa. “The
Rome Group” es una firma de asesores de bienes y raíces que
representa exclusivamente los intereses globales de compañías,
organizaciones y agencias gubernamentales que rentan o son dueñas de
espacios comerciales, ya sea que tengan locales en la actualidad o que
planeen tenerlos. The Rome Group (www.romegroup.com) está afiliado en
el área metropolitana de Washington, D.C., a Corporate Real Estate
Service Advisors- (CRESA, Asesores de Bienes y Raíces Corporativos),
la mayor alianza de proveedores de servicios de bienes y raíces
corporativos de Norte América enfocados a asistir al arrendatario.
|